Publicado el Deja un comentario

Naked City – Radio

Naked City

Con Radio, publicado en 1993, Naked City ofreció una de las experiencias más desconcertantes y estimulantes del avant-garde neoyorquino. Liderado por John Zorn, el proyecto ya era conocido por su virtuosismo caótico y su capacidad para dinamitar géneros en cuestión de segundos. Pero en Radio, la explosión se vuelve concepto: el álbum funciona como un ejercicio de zapping auditivo, una sucesión vertiginosa de fragmentos musicales que emulan el acto de cambiar frenéticamente de estación en la radio.

Si en trabajos anteriores como Torture Garden la brevedad extrema era un gesto radical, aquí esa fragmentación adquiere una lógica narrativa. Cada pista es un micro-universo que puede durar segundos o poco más de un minuto: jazz hardcore, surf desquiciado, metal relámpago, música de dibujos animados, country irónico, ruido industrial o melodías lounge deformadas. El resultado no es una simple parodia, sino una reflexión sonora sobre la saturación mediática y la hiperestimulación cultural de finales del siglo XX.

La alineación del grupo —con Bill Frisell en guitarra, Wayne Horvitz en teclados, Fred Frith en bajo y Joey Baron en batería y en la voz Yamantaka Eye— es clave para que el caos funcione. Son músicos de enorme técnica y sensibilidad, capaces de pasar del lirismo jazzístico a la violencia grindcore sin perder precisión. En ese sentido, Radio no es improvisación descontrolada: es una arquitectura milimétrica disfrazada de anarquía.

El saxofón de Zorn actúa como detonador y narrador. A veces melódico, otras histérico, suena como si estuviera atravesando cada estilo para exponer su ADN. El humor es constante, pero también lo es la tensión. Radio no busca comodidad; busca desorientar, obligar al oyente a soltar expectativas y aceptar que la coherencia puede surgir del choque.

En el contexto de los años noventa, el disco anticipa la lógica fragmentaria que luego dominaría la cultura digital: la atención dispersa, el consumo rápido, la mezcla sin jerarquías entre lo culto y lo popular. Naked City no solo jugaba con géneros; estaba comentando la forma en que los medios transformaban la experiencia musical.

Un disco que no se deja domesticar, que convierte el ruido en comentario cultural y que confirma a John Zorn como uno de los arquitectos más audaces de la música experimental contemporánea.

Publicado el Deja un comentario

The Messthetics

The Messthetics

Un encuentro instrumental entre el legado post‑hardcore y la exploración jazz-rock

El debut homónimo de The Messthetics marca el reencuentro de la legendaria dupla rítmica de Fugazi —Joe Lally (bajo) y Brendan Canty (batería)— junto al guitarrista experimental Anthony Pirog. Si bien las raíces punk permanecen, el sonido trasciende ese marco: es un power-trío instrumental donde la improvisación dialoga con estructuras bien delineadas.

Desde el inicio con “Mythomania”, se percibe una química madura: patrones de bajo marcados y golpes de batería calculados, casi telepáticos, combinados con el lenguaje guitarrístico de Pirog, que mezcla disonancias, arpegios y explosiones sonoras.

En temas como “Serpent Tongue” y “Quantum Path”, el trío equilibra la agresividad punk con una fluidez jazz-funk que cautiva, y en composiciones como “Once Upon a Time” o “The Inner Ocean”, demuestran capacidad meditativa y emotiva, sin sacrificar energía

La grabación, mayormente en vivo y con escasas overdubs en el estudio de Canty, capta la frescura del momento creativo. Están presentes momentos de densidad acelerada —e incluso reminiscencias de math rock— junto a pasajes introspectivos y atmosféricos “Radiation Fog”.

En síntesis, The Messthetics no solo celebra la unión de tres músicos excepcionales, sino que redefine cómo se aprecia una banda instrumental: sin extremos, con altísima musicalidad y corazón post-punk reinventado. Un disco para escuchar enteramente y volver a él cuando se buscan matices nuevos.

The Messthetics